Caribou Island – David Vann

Posted on noviembre 3, 2011

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Nos hacemos con el segundo libro publicado en España de ese inquietante autor llamado David Vann que hace un año nos atormentaba con una austera, fría y hermética tragedia que se hizo con el Premi Llibreter 2011 (premio otorgado por los libreros catalanes) y que aquí reseñamos. Bajo estas pautas, y conociendo tanto el título, Caribou Island, como la trama de la nueva obra, no es de extrañar que nos acerquemos a él con el escepticismo del que se cree que está ante un “más de lo mismo”. Pero nada más lejos de la realidad.

Esta novela trata la historia de tres parejas: la mayor, de unos sesenta años, atraviesa una época de cambios cuando el marido decide llevar a cabo el plan que tanto tiempo llevaba urdiendo con su mujer, crear una casa en medio de la nada y pasar el resto de sus días envueltos de naturaleza; la otra pareja está formada por la hija de los sexagenarios, enamorada de un acaudalado e inseguro hombre de negocios, enamorado a su vez de la chica que forma la tercera pareja con su novio, ambos mexicanos de visita por Alaska.

 

Si bien a Sukwan Island se accedía a partir de una aeronave que dejaría a sus habitantes totalmente incomunicados, Caribou Island se encuentra en medio de un lago; se trata de una isla habitada por una sola casa abandonada y de fácil acceso mediante una barca. Y este hecho implica mucho: Vann se acerca poco a poco a la tierra; muestra la firme voluntad de acercarse a la humanidad y deja de ser el marciano atormentado empeñado en relatar una imposible relación paterno-filial. Por eso este Caribou Island es más accesible (que no más amable) al público general. (1)

Y esta accesibilidad se hace mediante la perdida de los rasgos más austeros y que le llevaron a ser comparado con Cormac McCarthy (una de las únicas veces en que la comparación iba más allá de la intención comercial). Sin embargo, la comparación no sigue vigente. Por poner un ejemplo (durísimo, pero del que no he podido dejar de pensar mientras leía el libro), Caribou Island es el resultado de mezclar esa casposa serie que fue Escenas de matrimonio con el Stepehen King más trágico e intimista: el análisis de tres parejas infieles e incapaces de soportarse desde una perspectiva tétrica (algo amanerada).

 

La presentación de los dilemas surgidos de la dicotomía entre naturaleza-cultura, la necesidad de escapar de lo cotidiano, la carencia de fuerza para llevar a cabo los propios ideales o el fin de las relaciones humanas que ya caracterizaban su primera obra aparecen aquí poco creíbles vistos a través de los ojos de unos personajes desafortunados y que, incluso, llegan a caer en el ridículo (spoiler: pienso en Jim, el novio de Rhoda, que empieza a hacer ejercicio y a hablar en jerga tras haberle hecho una propuesta de matrimonio a ésta; en la relación entre los hermanos Rhoda y Mark; en la literal desaparición de la pareja mexicana, etc.)

 

Por suerte, y repitiendo la fórmula, el paisaje vuelve a ser parte esencial de la obra, uno de los pocos aciertos: la descripción de los entornos naturales de Alaska, casi científicos, vuelven a dar a la novela ese ambiente desarraigado de cualquier sentimiento, dándonos la impresión de que los personajes erraron en algún momento su camino y llegaron a un lugar en el que no deberían estar.

 

Supongo que, de nuevo, la regla de que en la sencillez reside escondido todo lo bueno se vuelve aquí una Verdad (con mayúsculas). Por mi parte, y para curar en jaquecas, cuando acabe de colgar esta crítica y cierre definitivamente el libro, recordaré a ese padre e hijo que, por cuestiones de la naturaleza (¿humana?) lograron convertirse en personajes tan alejados como arraigados en el lector como podía ser posible.

 

 

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(1) Paradójicamente, y siguiendo el acercamiento al público medio de Vann en España, mientras que Sukwan Island fue editada por una editorial independiente (Alfabia), Caribou Island aparece en la gigante Mondadori.

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