¿Debemos presentarnos?

Posted on junio 16, 2010

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Esto es una presentación.

Hola.

En nuestra sofisticada (sinónimo de acomodada pero amigable) casa dedicamos el cuarto más grande a nuestra videoteca. En ella, dos erratas nos sirven los libros y las películas. Las contratamos en Czestochowa, donde residían. Con sus gafas acabadas en punta, nos miran con ojos desconfiados, como buenas prestamistas de cultura. Apuntan en sus enormes cuadernos lo que nos llevamos mojando sus dedos en desproporcionados tinteros.

Una de ellas está loca. Se pasea de un lado al otro con nuestras devoluciones repitiendo incesantemente “Ayer soñé que volvía a Manderley”. Aunque no la podemos oír, lo sabemos. En sus días buenos cuela entre la repetición la frase: “Sí, si que estuviste en Marienbad”. Entonces, desde el pasillo nos sonreímos. A veces aplaudimos. Ellas nos oyen. No por eso la errata loca calla.

Nuestras erratas son admirables administrativas polacas. Son amantes de las buenas ediciones, aunque odian las fajas de los libros. No soportan los DVDs sin extras. Aunque a veces parecen altivas, tienen un algo tierno. No dejan de ser erratas.

La otra errata, la que no está loca, se pasa el día en el mostrador. Es la que se aventura cada mes a recopilar con subvenciones los nuevos artículos del mercado. Pasa el día escuchando a la otra y por eso parece más…angustiada o rígida. No deja de ser una errata.

Por lo que hace a nosotros: bien, no somos los eruditos que las erratas creen que somos. Por supuesto no somos ricachones vestidos de “bohemios”, las erratas lo saben. No somos de los de vino en bar con paredes blancas tras película iraní.

Somos de los de caña y bravas post buena película.

Somos de los que se imponen tras barba larga y, no, no usamos gafas de pasta, pero porque no somos miopes.

Somos varias cosas. Somos bastante eclécticos.

Nunca estuvimos en Marienbad, pero hemos soñado muchas veces sobre volver a Manderley.

Bienvenidos.

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